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Un sofá Chesterfield de cuero marrón vintage iluminado por una luz cálida sobre un fondo oscuro y texturizado, evocando un entorno de terapia acogedor y atemporal que refleja la primera sesión de terapia, las dudas y los nervios comunes y la tranquilidad de saber qué esperar para reducir la incertidumbre.

4 min de lectura

Qué esperar de la primera sesión de terapia

Redactado el 21 de diciembre de 2025 a las 10:42

¿Por qué la primera sesión genera tanta incertidumbre?

Empezar terapia no es solo dar el paso de pedir ayuda; también implica entrar en un espacio desconocido. Muchas personas llegan a la primera sesión con preguntas como:¿Qué tengo que contar? ¿Y si no sé explicarme? ¿Me van a juzgar? ¿Tengo que saber qué me pasa?

Estas dudas son completamente normales y no indican que no estés preparada. Al contrario, forman parte del proceso de empezar algo nuevo.

El objetivo real de la primera sesión

La primera sesión no está pensada para resolverlo todo, ni para que traigas respuestas claras. Su objetivo principal es explorar tu situación, entender qué te está trayendo a consulta, valorar si ese espacio puede ser útil para ti en este momento y, si es así, concretar el objetivo terapéutico.

En esta primera sesión:

  • Nos conocemos y construimos las bases de la relación terapéutica.
  • Se recoge información relevante sobre tu contexto y tu malestar.
  • Se empiezan a identificar patrones, dificultades o bloqueos.
  • Se aclaran expectativas y la demanda terapéutica.
  • se aclaran dudas sobre el proceso terapéutico

No es un examen ni una entrevista cerrada: es un primer encuentro para orientarse, no para hacerlo “bien”.

¿Tengo que saber exactamente qué me pasa?

No. Muchas personas empiezan terapia precisamente porque no saben qué les ocurre, solo sienten que algo no va bien o que están atascadas.

Parte del trabajo terapéutico consiste en poner palabras a la experiencia, ordenar lo que se siente y entender qué está ocurriendo.

Tranquila, no necesitas tener una demanda perfectamente formulada para empezar.

Una experiencia común (Y por qué importa)

La primera vez que yo misma fui a terapia no sabía qué esperar ni por dónde empezar a explicar lo que me ocurría. Recuerdo la mezcla de ganas de estar bien y el miedo a no saber expresarme o a no sentirme comprendida…

Lo que marcó la diferencia no fue resolver nada en esa primera sesión, sino sentirme escuchada y poder poner palabras a lo que estaba viviendo. Esa experiencia es una de las razones por las que hoy cuido especialmente cómo se vive ese primer encuentro.

Y no es algo excepcional: esa necesidad de comprensión y seguridad es común a muchas personas que llegan por primera vez a consulta.

Qué no debería ocurrir en una primera sesión

Desde la psicología basada en la evidencia, hay algunas ideas erróneas que conviene desmontar. En una primera sesión:

  • No deberían decirte lo que tienes que hacer.
  • No deberían darte diagnósticos precipitados.
  • No deberían juzgarte ni minimizar lo que experimentas.
  • No deberían forzarte a contar más de lo que quieres.

El papel del vínculo terapéutico

La investigación en psicoterapia muestra que la alianza terapéutica (la calidad de la relación entre profesional y consultante) es uno de los factores más importantes para que la terapia funcione.

Por eso es fundamental que:

  • Te sientas escuchada
  • Puedas expresarte sin miedo
  • Recibas respeto y claridad
  • Haya un trato cercano y profesional

La primera sesión también es un espacio para que tú valores si te sientes cómoda y segura con la persona que te acompaña. No es un compromiso: es una elección.

Para mí, la terapia es un espacio de libertad y seguridad, y eso empieza desde el primer contacto. Tienes derecho a experimentar ese espacio y a decidir, sin ningún compromiso, si es adecuado para ella.

Después de la primera sesión

No siempre se sale con alivio inmediato ni con todas las respuestas. A veces se sale removida, cansada o reflexiva. Otras veces, como me ocurrió a mí, con una sensación de mayor claridad. Todas esas respuestas son válidas.

Lo importante es que la primera sesión te ayude a:

  • Entender mejor qué te ocurre
  • Sentirte acompañada
  • Decidir con más información si quieres continuar el proceso

En definitiva

La primera sesión de terapia no es el momento de demostrar nada, de tener todo claro ni de “hacerlo bien”.

Es simplemente el inicio de un espacio para entenderte mejor y explorar nuevas formas de relacionarte con lo que te ocurre.

A veces no hace falta tenerlo claro para empezar; basta con no querer seguir igual.

Referencias