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Una escena poco iluminada de un hombre y una mujer apoyados contra una pared, ambos introspectivos y distantes, transmitiendo melancolía y desconexión emocional, simbolizando a las parejas que sienten que algo ya no funciona como antes y la importancia de buscar terapia de pareja a tiempo para cuidar la relación antes de que el desgaste se vuelva abrumador.

3 min de lectura

Terapia de pareja sin estar al límite

Redactado el 28 de diciembre de 2025 a las 10:42

Aún no estamos tan mal

En consulta es habitual escuchar frases como “aún no estamos tan mal” o “esto se nos pasará”. Muchas parejas aprenden a convivir con el malestar relacional normalizándolo, esperando a que el tiempo lo solucione o confiando en que el amor sea suficiente.

El problema es que, cuando el malestar se mantiene sin abordarse, la relación suele ir desgastándose poco a poco. No siempre en forma de grandes discusiones, sino a través de silencios, distancia emocional o conflictos que se repiten sin resolverse.

Qué nos dice la psicología basada en la evidencia

Desde la investigación en relaciones de pareja, uno de los referentes más importantes es John Gottman, psicólogo e investigador que ha dedicado décadas a estudiar qué diferencia a las parejas que mantienen relaciones estables y satisfactorias de aquellas que acaban deteriorándose.

Sus estudios muestran que no es la ausencia de conflictos lo que protege una relación, sino la forma en que la pareja se relaciona cuando aparecen las dificultades. Gottman identificó patrones de interacción que, cuando se mantienen en el tiempo, aumentan significativamente el riesgo de deterioro relacional.

Esto refuerza una idea clave: no hace falta estar al borde de la ruptura para que la terapia de pareja sea útil.

Señales de que la terapia de pareja puede ser una buena opción

Desde una mirada preventiva y basada en la evidencia, acudir a terapia de pareja puede ser especialmente valioso cuando:

  • Los conflictos se repiten y siempre acaban en el mismo punto.
  • La comunicación se ha vuelto defensiva, irónica o distante.
  • Se evita hablar de ciertos temas para no discutir.
  • Hay sensación de desconexión emocional, aunque no haya grandes peleas.
  • Uno o ambos miembros sienten que la relación ya no es un espacio seguro.
  • Aparecen críticas constantes, desprecio, actitud defensiva o bloqueo en la comunicación.

Estos patrones, descritos ampliamente por Gottman, no indican que la relación esté “rota”, sino que necesita nuevas formas de relacionarse y de afrontar las dificultades.

La terapia de pareja no es buscar culpables

Uno de los mayores miedos al plantearse la terapia de pareja es pensar que el espacio se convertirá en un juicio para decidir quién tiene razón. Desde la psicología basada en la evidencia, el foco no está en señalar culpables, sino en comprender los patrones que se han ido construyendo entre ambos.

La terapia de pareja ofrece un espacio para:

  • Aprender a comunicarse de forma más clara y respetuosa
  • Entender qué necesidades hay detrás de los conflictos
  • Recuperar la conexión emocional
  • Construir acuerdos más funcionales para ambos

No se trata de decidir quién falla, sino de cómo la relación puede funcionar mejor.

Cuanto antes, mejor: una mirada preventiva

La investigación muestra que las intervenciones tempranas en pareja suelen ser más eficaces que aquellas que se inician cuando el deterioro es muy avanzado. Acudir a terapia cuando aún existe implicación, cuidado y deseo de entenderse facilita mucho el proceso.

Desde esta perspectiva, la terapia de pareja no es un último recurso, sino una herramienta para cuidar el vínculo, igual que lo sería acudir a revisión cuando algo empieza a doler, y no cuando ya es incapacitante.

En definitiva

Ir a terapia de pareja no significa que la relación esté fracasando. En muchos casos, significa todo lo contrario: que existe interés en cuidarla, revisarla y darle un espacio para crecer.

A veces, pedir ayuda a tiempo no es una señal de debilidad, sino una de las formas más responsables de amar.

Referencias