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Una pintura de un hombre cansado en un escritorio desordenado con papeles volando por todos lados y un reloj que muestra horas tardías, transmite estrés y agotamiento relacionados con el trabajo, simbolizando cómo la incomodidad profesional puede desarrollarse gradualmente hasta que el lugar de trabajo deja de sentirse seguro y se convierte en una fuente constante de desgaste emocional.

3 min de lectura

Señales de desgaste profesional

Redactado el 01 de enero de 2026 a las 13:51

Abordo esta temática con especial cariño porque, además de ser especialista en burnout, también he vivido en primera persona sus consecuencias.

Considero que se trata de un enemigo silencioso y, a menudo, poco reconocido. Por ello, creo que debería ser uno de los focos prioritarios en muchas iniciativas de prevención.

Para profundizar en ello, me apoyaré en el trabajo de la investigadora más prestigiosa en este campo, a quien he estudiado con gran dedicación en mis investigaciones: Christina Maslach.

Admiro profundamente su contribución científica y me entusiasma dar visibilidad a mujeres pioneras en áreas tan valiosas y específicas.Admiro profundamente su contribución científica y me entusiasma dar visibilidad a mujeres pioneras en áreas tan valiosas y específicas.

Cuando el malestar laboral se normaliza

Muchas personas aprenden a convivir con un trabajo que ya no les hace bien. Normalizan el cansancio constante, la irritabilidad, la desconexión o la sensación de estar “apagadas”, convenciéndose de que es lo normal en la vida adulta.

El problema no es atravesar momentos difíciles en el trabajo —eso forma parte de cualquier trayectoria—, sino sostener durante demasiado tiempo una situación que va erosionando el bienestar personal.

Cuando el malestar se cronifica, deja de ser una señal puntual y empieza a convertirse en un modo de funcionar.

Señales habituales de desgaste profesional

El desgaste profesional no siempre se presenta de forma abrupta. Algunas señales frecuentes son:

  • Sensación de agotamiento emocional persistente.
  • Dificultad para desconectar del trabajo, incluso fuera del horario laboral.
  • Pérdida de motivación o sentido en lo que se hace.
  • Irritabilidad, apatía o cinismo creciente hacia el entorno laboral.
  • Bloqueo ante decisiones profesionales importantes.
  • Sensación de estar atrapada, aunque “objetivamente todo esté bien”.

Estas señales no indican falta de capacidad ni debilidad, sino una relación deteriorada con el contexto laboral.

¿Qué nos dice la psicología basada en la evidencia?

Desde enfoques contextuales, el foco no está únicamente en el puesto, la empresa o las tareas, sino en cómo la persona se está relacionando con esa situación.

A menudo, el desgaste aparece cuando:

  • Se mantienen contextos laborales que entran en conflicto con valores personales
  • Se prioriza el rendimiento por encima del autocuidado de forma sostenida
  • Se evitan decisiones difíciles por miedo a perder seguridad o estabilidad

Cuando el esfuerzo se centra en aguantar, adaptarse o anestesiar el malestar, el coste suele ser alto: la vida empieza a girar cada vez más en torno al trabajo y cada vez menos en torno a lo que importa.

¿Cuándo puede ser útil un acompañamiento profesional?

Buscar acompañamiento profesional no implica fracasar ni rendirse. Puede ser especialmente valioso cuando:

  • Sientes que estás en un punto de bloqueo profesional
  • Dudas sobre si quedarte, cambiar o redefinir tu camino
  • El trabajo ocupa demasiado espacio emocional en tu vida
  • Necesitas recuperar claridad, dirección o sentido

En estos casos, un espacio de mentoría profesional puede ayudarte a mirar la situación con más amplitud, clarificar valores, identificar patrones que se repiten y tomar decisiones más alineadas con la vida que quieres construir.

Para mí, fue una decisión vital que me ayudó a trazar un camino viable, valioso y con sentido hacia nuevos propósitos y oportunidades de desarrollo profesional.

En definitiva

El trabajo no debería ser un lugar donde aprender a sobrevivir, sino un espacio compatible con el bienestar y el crecimiento personal.

Escuchar a tiempo las señales de desgaste no es exagerar, es cuidarte.

A veces, pedir ayuda no es cambiar de trabajo, sino cambiar la forma en que te relacionas con él.

Referencias